Qué hago
Aquí tenéis el relato de este
viernes, del que ya os lancé una pista en mi Instagram (@claudiatevarcrespillo).
Ahora podréis averiguar qué papel cumplen las margaritas. Además, os propongo lo siguiente: el relato está inacabado. La historia continúa. Así que me gustaría ver qué destino se os ocurre para la protagonista, quien leeréis al final, no sabe qué hacer. ¡Espero con ansia vuestras ideas!
Para vosotros, escrito con todo
mi corazón y todo mi cariño,
Claudia Tevar Crespillo
Posible título: Qué hago
Cada vez que me topo con margaritas, arranco una para
comprobar si me quiere o no. En mis paseos diarios, ya sé dónde encontrarlas.
Así que siempre voy en la misma dirección. Hoy la flor me ha augurado un
destino fatal. Uno indeseable. «No me quiere».
Me gustaría preguntarle por qué, pero parecería una loca.
Condición que a veces creo padecer. ¿Acaso una persona cuerda deposita sus
esperanzas en un fino tallo verde y en unos cuantos pétalos blancos?
La tentación de arrancar otra margarita acerca mis manos a
otro tallo. Pero me freno. Con una basta. Aunque sé que sería capaz de arrancar
todo el campo con tal de tener la certeza que sé que no tengo.
Cabizbaja, deshago los pasos y vuelvo a casa. O a las cuatro
paredes que me refugian del calor que hace este verano. En cuanto entro, me
quito la camiseta apresurada, con gotas de sudor corriendo una maratón por mi
espalda. Abro la nevera, cojo una botella de agua y me la bebo entera. El
contraste me eriza los pezones.
Son las once de la mañana, pero aquí dentro aún no ha
amanecido. Él sigue durmiendo. Ronca como un león enfurecido. Tuerzo el gesto.
Frunzo el ceño y doy tantas vueltas al «no me quiere» que me mareo. Debe ser el
calor. Me siento delante del ventilador. Pulso el botón de la tercera velocidad
y abro los ojos al máximo para que me seque las lágrimas que aún no han salido.
Si la margarita me hubiera regalado un sí, habría corrido a
por él. A despertarlo a besos. A hacerle el amor.
No sé qué hacer sin su amor. Tampoco sé a qué hora dejará de
roncar. Decido empezar a preparar la comida. Por mantenerme ocupada en medio de
esta penumbra que me oscurece aún más los pezones. Sigo sin camiseta. Total.
Nadie me ve.
Cuezo unas patatas y tres huevos. Casco otro huevo en la
batidora y lo emulsiono hasta conseguir la mayonesa perfecta. Abro una lata de
atún, rallo zanahoria, pico unas aceitunas con anchoas y unos pepinillos, que a
él le pirran. A mí a la ensaladilla rusa me gusta echarle de todo. Que sea contundente.
Inolvidable. La dejo reposar en la nevera. Él sigue soñando. A saber qué.
Me tumbo en el sofá. Dejo la vista fija en el segundero del
reloj de la pared. Creo que va demasiado rápido. Parece un perro mordiéndose la
cola. Sonrío. Qué ocurrencia. Mi amiga Jimena me ha escrito. Me ha dicho que si
vamos a tapear. Pero le he dicho que no, que como con él.
Son las dos de la tarde. La ensaladilla ya está fría. Él sigue
bajo el arropo de las sábanas. Se me cruza la posibilidad de que esté muerto.
Asfixiado por el calor. Joder. A que se ha muerto y por eso la margarita me ha
dicho que no me quiere.
Abro la puerta de la habitación con tal ímpetu que me quedo
con el pomo en la mano. Él se sobresalta. Pega un chillido y me dice que qué
hago, que si estoy loca. Yo respiro aliviada. Le salto encima y le beso. Él no
entiende nada y me aparta a manotazos. Quita, joder. Se puede saber qué haces.
Se lo explico. Me vuelve a decir que estoy loca. Sus
palabras se me clavan en la mirada. Las ojeras de repente se me ponen más
negras. La tez más blanca. Adelgazo cinco kilos. Le digo que he hecho de comer
ensaladilla. Y él me dice que ha quedado para comer.
Se va. No
me dice adiós. Aún está enfadado.
Abro la nevera, cojo la fuente de ensaladilla y hundo la
cara en ella. Me ha quedado muy rica. Pero él sigue sin quererme y yo no sé qué
hacer sin su amor.
¿Qué os ha parecido? ¿Qué título le pondríais vosotros? Además, si os ha inspirado a escribir algo relacionado, o no, ¡ponedlo en los comentarios! ¡Os leo!
Nos leemos y escribimos el próximo domingo con más títulos e historias. Gracias❤️
Todos los derechos reservados. La copia del texto para fines creativos/comerciales y/o concursos queda prohibida. Relato inscrito en el Registro de la Propiedad Intelectual.
Comentarios
Publicar un comentario
¿Qué os ha parecido el relato? ¿Qué título se os ocurre a vosotros? ¡Dejadlo en los comentarios! ¡Os leo!