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Los amantes II

Como bien sabéis por la publicación de Instagram  ( @claudiatevarcrespillo ) , el relato de este domingo es la segunda parte de Los amantes , que se encuentra en la entrada del 28 de julio de 2024. Escrito con todo mi corazón y todo mi cariño, para vosotros, Claudia Tevar Crespillo. Posible título:  Los amantes II Todo empezó como aquello que no se planeaba, de repente. Apareció en mi vida sin avisar, para sorprender y hacerlo todo añicos sin que me diera tiempo a darle al botón de alarma. Poco a poco, sigilosamente, pero con intenciones y objetivos arrolladores. No pude ser más tonta, más inexperta y más ingenua. O quizá no pude ser de otra manera. Nos conocimos trabajamos juntos. Yo tenía diecisiete años y él veintiocho. A mí me habían ofrecido el puesto de office en la cocina de un restaurante, y él era el encargado de la barra aunque las veces hacía de camarero. Al principio pasó desapercibido para mí. Pero un día, sin haber cruzado más palabras que un buenas tar...

Un bingo y una familia

Como bien sabéis por la publicación de Instagram  ( @claudiatevarcrespillo ) , el relato de este domingo está inspirado en un día en que fui a la playa y escuché a una familia jugar al bingo. Las dos primeras líneas del relato, sucedieron. Mantuve una conversación acerca del tema con mi compañero de piso. El resto, pura ficción. Escrito con todo mi corazón y todo mi cariño, para vosotros, Claudia Tevar Crespillo. Posible título: Un bingo y una familia ―Tío, fui a la playa el otro día y justo a mi lado había una familia con un chambao jugando al bingo. Estaba yo ahí sentada en la silla tomando el sol oyendo de fondo al patriarca cantar los números, y me entraron unas ganas tremendas de unirme a ellos y pillarme un cartón ―le conté a mi compañero entre risas. ―Pues a mí me habría encantado tener una familia con la que poder echar ese bingo. Ante tal comentario me quedé muda. No me lo esperaba. Me invadió una pena que no amparaba el dolor de mi compañero de piso. Hace cuatro año...

En la ventana me escondo

Como bien sabéis por la publicación de Instagram  ( @claudiatevarcrespillo ) , el relato de este domingo está inspirado en una vecina que vi un día mientras iba de camino hacia mi casa. La vislumbré en la ventana del lavadero, fumando, con expresión derruida y me fue inevitable no coger aquella escena para el blog. He aquí el resultado. La foto de la ventana en cuestión la tenéis en la publicación de mi Instagram por si queréis verla. Escrito con todo mi corazón y todo mi cariño, para vosotros, Claudia Tevar Crespillo.  Posible título: En la ventana me escondo Pongo la boca como si fuera a pronunciar el «no» que tantas veces debí decir y observo como los círculos de alquitrán se esfuman flotando por los barrotes de la ventana. A pesar del aspecto carcelario del momento, estas rejas me ayudan a respirar. Creo que es la cruz que forman los barrotes. No sé a qué clase de arquitecto se le ocurrió vestir estos edificios con estos hierros, pero ha re...

Pide un deseo

Como bien sabéis por la publicación de  Instagram  ( @claudiatevarcrespillo ) , el relato de este domingo está inspirado en una pareja que vi un día mientras me comía un helado en la heladería Inma. Ellos estaban sentados delante mía y me fue inevitable no mirarles. Lo de la pestaña sucedió y me pareció una escena tierna, estimulante. Así que me guardé el recuerdo en la cabeza para usarlo más tarde y escribir algo. He aquí el resultado. Escrito con todo mi corazón y todo mi cariño, para vosotros, Claudia Tevar Crespillo. Posible título:  Pide un deseo ―¡No te muevas! ―le ordenó acercándole el dedo índice a la ojera sobre la que yacía una pestaña hastiada de tantas capas de rímel―. Pide un deseo ―le dijo con ilusión mostrándole la víctima. ―¡Ay! Pero que tú haces metiéndome el dedo en el ojo.  ¡Malparío!  Estás loco. ―¡Que no! Que cuando se cae una pestaña hay que soplar y tu deseo se cumple. ―¿Cómo? ¿Que una pestaña me va a dar a mí una mansión y un  balco ...

Con aroma a coco y canela

Como bien sabéis por la publicación de Instagram  ( @claudiatevarcrespillo ) , el relato de este domingo surgió a raíz de tomarme un día un café con canela y aceite de coco. Lo olí y me pareció el aroma más rico del mundo. Entonces pensé que aquello me serviría para un relato y he aquí el resultado.  Escrito con todo mi corazón y todo mi cariño, para vosotros, Claudia Tevar Crespillo. Posible título: Con aroma a coco y canela Entre guerras, Eurocopa, violencia machista, problemas familiares, crisis existenciales… Un café con aroma a coco y canela me salvó. Para obtener el polvo marrón que se convierte en el elixir de los que no son capaces de abrir un ojo sin este líquido recorriéndole las venas, o de los que sin un expreso o un cafezhino no pueden vivir, son necesarias unas 1800 horas hasta que llega a la taza de turno. Dependiendo de la región de origen serán más o menos. A mí, especialmente, me gustaba el café de Brasil. No porque hubiera visitado el país. Yo en Brasi...

Me faltó una granada

Como bien sabéis por la publicación de  Instagram  ( @claudiatevarcrespillo ) , el tema del relato de este domingo está inspirado en una vivencia personal que dejé en el aire y aquí os la revelo al completo. A ver qué día, verdaderamente, no es no.  Escrito con todo mi corazón y todo mi cariño, para vosotros, Claudia Tevar Crespillo.   Posible título: Me faltó una granada ¿Qué soy yo una puta? Cada día que pasa los tíos me daban más asco. El encono que siento no hace más que aumentar en mi interior. Después de todo, creo que estoy a punto de convertirme en una feminazi de esas. Lo dudo, pero en alguna ocasión ganas de matar a un hombre, no me han faltado, ya lo sabes. Que me explique alguien por qué el hecho de ser invitada a una copa da por sentado que voy a follar con el susodicho. Ni que un polvo conmigo costara ocho euros. ¿Por qué los tíos tienen tanta autoestima? A más de uno me habría gustado decirle que se mirara al espejo antes de hablarme. Es nauseativo: la...

El momento es nunca

Como bien sabéis por la publicación de Instagram  ( @claudiatevarcrespillo ) , el tema del relato de este domingo está inspirado en mi visita a Jaén. Aunque la visita a esta tierra encerró más que turismo.  Escrito con todo mi corazón y todo mi cariño, para vosotros, Claudia Tevar Crespillo.  Posible título: El momento es nunca Inesperadamente, la calma me invadió previo a la llegada a mi destino. Mi cuerpo sabía, mucho antes que mi conciencia, que se dirigía al sitio correcto. Lo que desconocía, por el contrario, era que aquel viaje escondía una despedida de por vida. Pero a veces lo que necesitamos es eso, una partida. Cuando le conocí hacía cinco años, caí prendada a la velocidad de la luz. El típico flechazo ideado por el mismísimo cupido. Sin embargo, los dos teníamos una relación ―aunque la mía se encontraba en una muerte más que palpable, pero la tenía igualmente―. Esto se tradujo en que mantuviera mis sentimientos acallados. Con tenerle cerca me bastaba...

La magia del Camino de Santiago

Como bien sabéis por la publicación de Instagram  ( @claudiatevarcrespillo ) , el tema del relato de este domingo trata sobre una historia real ―la mía con toques de ficción― que viví haciendo el Camino de Santiago. La parte dedicada a Antonio, que es uno de los protagonistas de esta historia, está en mi red social. Aquí, sencillamente quiero alentaros a que, cuando sintáis que es vuestro momento, hagáis el Camino de Santiago. Cuando la gente me hablaba del viaje solo escuchaba cosas buenas y, en el momento en que me decidí a hacerlo, tuve miedo de que todas las expectativas que me habían infundado no se cumplieran. Sin embargo, las superé con creces. Es que hasta lo malo, después se volvió bueno. Pondría la mano en el fuego y no me quemaría afirmando que nadie se arrepiente de haberlo hecho. A mí me enseñó muchísimas cosas de mí misma ―lo hice sola― y, aunque no lo he vuelto a hacer, sé que lo repetiré a su debido tiempo. Conocí a gente espléndida en cada etapa, comí como una...